Todos los propietarios de un coche necesitan tenerlo asegurado.
Responsabilidad Civil de circulación (obligatorio y voluntario). Defensa y reclamación de daños.
Accidentes de ocupantes, normalmente con garantía sólo para el conductor. Asistencia en viaje
a franquicia supone que, como asegurado, pagas una cantidad pactada (esa cantidad pactada es, de hecho, la franquicia) en los siniestros de daños propios del vehículo. ¿Qué ventaja tiene esto? La reducción de precio en la prima de la póliza de tu seguro a todo riesgo.
Ponte el chaleco reflectante antes de nada, sin bajar del coche.
Si hay lesionados, auxílialos, pero no actúes nunca por cuenta propia: llama a la Guardia Civil o a la Policía.
Retira el coche de la zona de circulación y procura evitar interrupciones en el tráfico (podrían causar nuevos accidentes).
Rellena el parte de accidente (utiliza el parte homologado de Declaración Amistosa de Accidente). Hazlo con el conductor contrario y firmad los dos.
El valor venal es el valor de venta del vehículo asegurado inmediatamente antes de que ocurra un siniestro. Este valor se calcula en función de su antigüedad, desgaste y/o estado de conservación. Se tomará como base el valor venal del vehículo según las tablas del Manual de Precios de Venta de Automóviles de Ocasión publicado por Editorial Eurotax España (publicación independiente de estudios de mercado para la valoración de vehículos).
Sí, conforme a lo establecido en la Ley, todo propietario de un vehículo a motor está obligado a suscribir y mantener en vigor un contrato de seguro por cada vehículo del que sea titular.
